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    MAS DATOS SOBRE ALONSO

 

 

 

 

Su pilotaje
Talento innato que es clave en su éxito
A tenor de las palabras de su padre, el talento de Fernando es innato, así como su obsesión por la victoria: "De pequeño en los karts, cuando tenía una carrera yo intentaba hablarle con tranquilidad, le proponía una estrategia de carrera, la mejor trayectoria a elegir... Él no decía nada, simplemente asentía. Después en carrera, hacía lo primero que se le pasaba por la cabeza sin hacerme ni caso. Es como su madre. Tiene la cabeza dura y mucha fuerza mental. Cuando se pone el casco, se transforma". Ese pilotaje agresivo heredado de los karts lo ha mantenido hasta el día de hoy, y tal vez sea una de las claves de sus éxitos. Eso piensa al menos Denis Chevrier, ingeniero jefe de motores de Renault: "Es apasionado, pero no está loco. Fernando intenta siempre disfrutar al volante. Saca el máximo rendimiento al coche, y pelea por cada décima de tiempo. Además, cuida muchísimo los neumáticos, lo que le da una ventaja enorme respecto a sus rivales".

Sus aficiones
Disfruta con la fotografía, la magia y los deportes
Alonso se confiesa muy aficionado a la magia, e incluso quienes le conocen bien aseguran que se defiende con habilidad cuando es él quien la realiza: "No recuerdo haber sido más feliz que el día que me regalaron una caja de magia". Luego sonríe: "Hasta que gané mi primer gran premio, en 2003". También es un apasionado de la fotografía, especialmente de los retratos en blanco y negro y los paisajes crepusculares. En cambio, el asturiano no ve interesante retratar los movimientos del paddock: "La Fórmula 1 es mi trabajo, pero no me inspira nada de particular".Pero su gran afición siguen siendo los deportes, especialmente el ciclismo y el fútbol. "De pequeño pasaba horas y horas dándole patadas a un balón. No volvía a casa hasta que marcaba un gol", dice su padre.

"Para todo el mundo siempre he sido Fer"
Alonso, 'Nano' o simplemente 'Fer'. Así conocían todos en Oviedo al líder del Campeonato del Mundo. Dicen de él que era reservado, que se enfadaba mucho cuando no conseguía lo que quería. Que cuando ejerció de probador en Renault caminaba por el paddock con la cabeza baja, rumiando su frustración, pues estaba convencido que era mejor piloto que los titulares, Button y Trulli. Y que reconoce que la Fórmula 1 le subió los humos: "Era muy joven, y me dejé llevar por la ola. Sin embargo ahora me he dado cuenta de muchas cosas y he dado marcha atrás".

La persona
'L'Equipe Magazine' ve en Alonso al gran ídolo de la afición española. Habla de la 'Alonsomanía' como un fenómeno nacional. Se refiere a las 150.000 personas que se dieron cita en el madrileño Paseo de la Castellana durante la exhibición del asturiano en la capital, y alude a las tribunas de Montmeló durante la disputa del último GP de España de F-1: "Un espectáculo donde ondeaban miles de banderas azules y amarillas. Los colores de Renault y, curiosamente, también los de Asturias. Una coincidencia en forma de símbolo que Alonso aprecia mucho".

El ídolo
150.000 personas en La Castellana
A tenor de las palabras de su padre, el talento de Fernando es innato, así como su obsesión por la victoria: "De pequeño en los karts, cuando tenía una carrera yo intentaba hablarle con tranquilidad, le proponía una estrategia de carrera, la mejor trayectoria a elegir... Él no decía nada, simplemente asentía. Después en carrera, hacía lo primero que se le pasaba por la cabeza sin hacerme ni caso. Es como su madre. Tiene la cabeza dura y mucha fuerza mental. Cuando se pone el casco, se transforma". Ese pilotaje agresivo heredado de los karts lo ha mantenido hasta el día de hoy, y tal vez sea una de las claves de sus éxitos. Eso piensa al menos Denis Chevrier, ingeniero jefe de motores de Renault: "Es apasionado, pero no está loco. Fernando intenta siempre disfrutar al volante. Saca el máximo rendimiento al coche, y pelea por cada décima de tiempo. Además, cuida muchísimo los neumáticos, lo que le da una ventaja enorme respecto a sus rivales".

Sus comienzos
"Sólo preguntaban quién había quedado segundo"
José Luis Alonso, el padre de Fernando, es quien inculcó a su hijo el amor por la velocidad y las carreras: "Siempre me gustaron los deportes de motor; los rallys, las motos... Yo le transmití mi pasión. Durante diez años acompañé a Fernando a todos los circuitos para que corriera en kart. Fueron días muy felices". Ése es el inicio de todo: las pistas de kárting. "Competía siempre -dice Fernando- contra rivales más mayores que yo. Con más dinero, y cuyos karts estaban mejor preparados. Yo, en cambio, tenía que aprovechar al máximo el material que se iba quedando viejo".Después del kart llegaron los monoplazas. Adrián Campos buscaba pilotos para su nueva escudería, y le hablaron de Alonso. "Hay una frase que se me ha quedado grabada de aquella época. Tal era el dominio en su categoría, que cuando alguien me veía y me preguntaba por la carrera me decía: 'Quién ha quedado segundo?' Daban por hecho que había ganado Fernando".Y su llegada a la Fórmula 1 de la mano de Minardi, como premio por ganar la Fórmula Nissan. Cuando se montó por primera vez, en Jerez, estaba lloviendo y le dieron órdenes de ralentizar el ritmo para evitar una salida de pista. Él, en cambio, marcó el mejor tiempo. Se ganó un contrato como piloto titular.