EL R28 ES MUYYYY LENTO

No le gustan las medusas a Fernando Alonso. Las visitantes de las orillas de Melbourne le repelen. Vive la bahía de Melbourne una invasión de cuerpos gelatinosos, muertos por las frías aguas, pero capaces de darle un tono blanquecino a la costa porque las hay a millares.

En la ciudad australiana bajaron las temperaturas el martes 10 grados, en un radical cambio de tono habitual en la zona ahora que arranca el otoño. "En un día podemos tener las cuatro estaciones", asegura el camarero del Stokehouse, el pub-restaurante más 'fashion' de la playa de Santa Kilda. Huyendo de los tentáculos, el español planeaba tomar la autopista M1 para fotografiar pingüinos en la reserva natural de Phillip Island.

En la resaca del Gran Premio, Alonso mató la adrenalina haciendo deporte en el hotel, a la espera de viaja a Kuala Lumpur. El piloto coge fuerzas para Malasia. No le engaña el cuarto puesto logrado en el carrusel de Albert Park. El monoplaza de este año ha salido de la cocina muy defectuoso: con problemas de tracción, débil ante las irregularidades del asfalto, lento en las rectas... El diagnóstico es grave frente a los Ferrari y McLaren, aunque en el equipo motiva comprobar que están más cerca de lo previsto de BMW y a la par con la clase media.

Las simulaciones de carrera que manejaba la escudería antes de la cita australiana colocaban al R28 de Alonso en todos los supuestos por debajo del octavo puesto. La distancia con McLaren y Ferrari es sideral, con diferencias a favor de Hamilton respecto a Alonso de dos segundos por vuelta. Una minutada si fuera ciclismo.

La falta de tracción del R28 en las curvas obliga a los ingenieros a reforzar la aerodinámica para ganar velocidad en los giros. Tal diseño tiene sus consecuencias negativas a la hora de pisar el acelerador. "Tenemos mucho alerón para mejorar en curva, pero en las rectas estas mismas piezas nos frenan", explicaba el asturiano en el circuito. Todos los apéndices extra son luego obstáculos que no dejan fluir el aire cuando se requiere velocidad punta.

En la primera carrera del año se pudo observar las limitaciones del R28, impotente tras un modesto Toro Rosso y agobiado por el acoso del Mercedes de Kovalainen. La mejor vuelta de Alonso fue de 1:28.603 décimas, la séptima de todos los pilotos, a más de un segundo del mejor tiempo de la prueba, firmado por Kovalainen.

Unas gotas de gasolina

El registro del español no se produjo hasta la vuelta 58, la última del día, aligerado al máximo, con apenas unas gotas de gasolina en el depósito. Antes, con mayor carga, se desplazó con pesadez por la pista. El genial doble adelantamiento a Raikkonen y Kovalainen fue fruto de la pericia, no del nervio del vehículo.

Ahora, Renault apremia a sus expertos para instalar piezas nuevas en la entrada del Mundial en Europa. Con los motores congelados por la FIA, la aerodinámica es la única vía de progresión real. La gran inversión de los equipos va en esa dirección, convencidos de que las décimas perdidas se encuentran en ese campo de formas agresivas, cálculos físicos y dinámica de fluidos, conocida con CFD.

Esta última rama de investigación fue adoptada el año pasado por Renault, en vez de adquirir un segundo y costosísimo túnel de viento. Con sofisticados programas y procesadores, los ingenieros pueden simular, modelar y dar una imagen exacta de la interacción entre el coche y el flujo de aire que se crea cuando está en movimiento. Esta herramienta se utiliza principalmente en el diseño aerodinámico de la carrocería.

Fernando Alonso quiere más respuestas cuando pisa el acelerador. "Tenemos que mejorar a una vuelta, en la calificación, para poder empezar más adelante, y ser más consistentes", pidió en el comunicado oficial de Renault previo al Gran Premio de Malasia del próximo domingo (8.00 horas).